Soy Emilio Israel Cortés

Jurista, investigador y formador. Y gitano, nacido en Alicante.
Llevo buena parte de mi vida convencido de que el Derecho es uno de los instrumentos más poderosos de transformación social que existen. No en abstracto, sino en lo concreto: en la sentencia que obliga a investigar lo que nadie quería investigar; en el aula donde un profesional descubre por primera vez el peso real de sus propios sesgos; en la guía que llega a manos de alguien que no sabía que tenía derechos o que podía ejercerlos.

Mi trabajo consiste, en esencia, en tornar miradas. Ayudar a identificar conductas y sesgos discriminatorios que casi nunca se reconocen como tales, hacer visible el daño que generan —a las personas y a la sociedad entera— y acompañar a instituciones, organizaciones y profesionales en la búsqueda de respuestas más eficaces, más justas y más duraderas.

Mi trayectoria combina investigación, formación y experiencia institucional. Esa combinación me permite abordar la discriminación y los derechos fundamentales no solo desde una perspectiva jurídica o académica, sino también desde la realidad de las políticas públicas y de las instituciones encargadas de aplicarlas.

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Tengo una frase que uso a menudo: si no sirves, no sirves. Viene de una convicción muy arraigada: el conocimiento y la posición que uno ocupa solo tienen sentido si están al servicio de algo más grande que uno mismo. Esa convicción me ha llevado a la universidad, a la política, al trabajo asociativo y a la consultoría especializada.

Cofundé la Asociación de Juristas Gitanos porque entendía que hacía falta una voz jurídica propia, capaz de afrontar muchos de los problemas que afectan al Pueblo Gitano desde una perspectiva especializada.

Desde esta organización llevamos el Caso Daniel hasta el Tribunal Constitucional porque una familia tenía derecho a conocer qué había ocurrido con su hijo y porque la búsqueda de la verdad no debería depender nunca de la posición social de quien la reclama. El Alto Tribunal nos dio la razón. 

También fui el primer concejal gitano del Ayuntamiento de Alicante. No considero ese hecho un mérito en sí mismo, pero sí una oportunidad para comprender desde dentro cómo se diseñan y ejecutan las políticas públicas, y hasta qué punto pueden mejorar —o empeorar— la vida de las personas.

Escribo e investigo sobre el Pueblo Gitano porque conozco esa realidad desde dentro, y eso cambia completamente la calidad de las preguntas que uno es capaz de formular. Mi trabajo se sitúa precisamente en ese cruce entre Derecho, políticas públicas, cultura, historia y experiencia social.

Si has llegado hasta aquí, probablemente buscas formación para tu organización, asesoramiento especializado, una conferencia, una colaboración académica o simplemente conocer mejor a la persona que hay detrás de este proyecto profesional. En cualquiera de esos casos, estaré encantado de acompañarte.